Este es uno de mis retratos

 

He conocido guardar el silencio,
Vivir con muchas penitencias,
Ser fraterno en la caridad y amabilidad,
En servir en todo momento

El origen de todo era la vida interior,
una presencia viva de Dios
habitando entre nosotros.

He sido feliz,
he mirado la vida con los ojos de Dios
creador y amador de todo,
de contemplar y decir: todo es bueno,
el mal se puede disculpar,
debemos querer a todos;
pues qué sería de nuestro barro en la mar
sin la protección de Dios, sin su ancla.

Os miro y os quiero.